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Preservación del patrimonio cultural en la construcción del GPNK

Publicado 2.1.2024

Se encontraron más de 2000 hallazgos arqueológicos durante la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner. En esta nota, integrantes del equipo de Arqueología del proyecto cuentan los detalles.

 

El trabajo de los arqueólogos en un proyecto de construcción inicia mucho tiempo antes de que comience la obra. Ellos participan de un estudio de impacto ambiental, en donde se incluye una parte patrimonial y detectan las áreas con mayor o menor probabilidad de hallazgos arqueológicos. En función de esto, arman un plan de prospecciones y monitoreos, hacen el recorrido anticipándose al paso de las máquinas para el reconocimiento de restos de estructuras o materiales en superficie y, en caso de encontrar material arqueológico, delimitan el sector y realizan un rescate para que no se altere la evidencia.

Así comenzó el trabajo de Flavia Germano, Leonardo Mucciolo, Solange Fernandez Do Rio, Pablo Ojeda y Romina Silvestre arqueólogos del GPNK. “Hicimos tareas de capacitación y concientización con los colaboradores sobre la importancia del patrimonio y la implementación de estrategias de conservación, porque una vez que uno saca ese resto de su contexto, pierde el valor para la investigación”, comenta Germano.

Durante la construcción del ducto en las provincias de Río Negro, La Pampa y Neuquén, se hicieron más de 2000 hallazgos, principalmente material lítico correspondiente a desechos producto de la confección de herramientas de piedra, restos óseos de animales, y fragmentos de vidrio y cerámica, todos de suma importancia para el conocimiento de la historia de la región.

Hallazgos La Reforma · Artefacto de molienda y desechos e instrumentos de talla lítica.

En la provincia de Buenos Aires, en las localidades de Carlos Casares y Mercedes, se recuperaron materiales históricos de los siglos XVII y XIX. Lozas, mayólicas, restos óseos, cerámicos, junto con algunos hallazgos aislados de artefactos líticos. Cabe destacar que la traza atraviesa dos cursos de agua importantes, el Río Luján y el arroyo Balta. Estos espacios “son muy relevantes” -arqueológicamente hablando- porque allí se han recuperado restos de fauna extinta y artefactos líticos. “Por eso, nuestro trabajo fue fundamental para prevenir que el patrimonio de la provincia de Buenos Aires no se vea afectado, sin detener la producción de la obra”, señala Silvestre.

En la zona del Río Salado, una parte de la traza del ducto tuvo que ser modificada porque atravesaba varios sitios arqueológicos. En este sentido, en línea con la política de Techint Ingeniería y Construcción, Germano explica: “Se prefirió preservar el patrimonio cultural y ambiental y se descartó intervenir un camino de acceso a la pista del ducto. Hubo otra área de importancia paleontológica en el cerro La Bota, que se tuvo en cuenta a la hora de planificar la traza original”.

Conjunto de hallazgos líticos · Neuquén.

Por su parte, Mucciolo comenta que los puntos más sensibles suelen ser las cercanías de los ríos, porque solían ser utilizados por los seres humanos para su alimentación y actividad diaria. “En el Renglón 1 teníamos muy cerca el Río Colorado y en el Renglón 2, el Río Salado, ocupaciones de grupos cazadores recolectores, que se iban moviendo en función de la disponibilidad de los recursos del ambiente. Por eso, tuvimos que prestar especial atención a estos lugares donde estábamos seguros de que íbamos a encontrar importantes hallazgos”, indica.

En el caso de Buenos Aires, los cursos de agua pueden ser también lagunas permanentes o semi-permanentes. Es por ello que hay que considerar que los espacios que hoy aparecen sin agua pudieron tenerla en el pasado y pudo haberse depositado material también allí.

Todos los hallazgos se registraron en un inventario y paralelamente se fueron denunciando a las autoridades de aplicación de cada provincia. Una vez entregados los materiales, cada organismo provincial se encarga de custodiarlos para su investigación.

El trabajo de los arqueólogos es sobre todo preventivo, para evitar la destrucción de los restos que se van encontrando.

Germano destaca: “El resultado final fue positivo, capacitamos a muchísimo personal, que respondía con entusiasmo y ganas de colaborar”. Por su parte, Silvestre afirma: “Es también muy importante destacar el compromiso que todos demostraron, tanto en las capacitaciones como en el desarrollo de los simulacros que se llevaron a cabo. Estar capacitados, nos permitió estar preparados y saber cómo actuar frente al hallazgo de materiales”. En tanto, para Mucciolo “fue una experiencia interesante” participar de algo que es desarrollo positivo para el país. “Todos en el proyecto estábamos comprometidos con eso. Es bueno mirar hacia atrás y decir: 'Aportamos lo nuestro de la mejor manera, para que hoy tengamos el resultado que queríamos: el gasoducto ya inaugurado'”.

Conoce más detalles acerca del proyecto, haciendo clic aquí.

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